A LA VUELTA DE LA ESQUINA.
YA SE VIENEN!!!
21/10/09
Inambari Hidroeléctrica POR OTRA VOZ.
INAMBARI DIGNIDAD
Fuente: inambaridignidad.blogspot.com
18/10/09
ELECTROBRAS; La prueba "del delito".
15.10.2009 - De olho no exterior
Fonte: Assessoria de Comunicação da Eletrobrás
A Eletrobrás estuda, no momento, empreendimentos em oito países, envolvendo cerca de 16 mil MW de geração hidrelétrica e em torno de 10 mil km em linhas de transmissão. Os números foram revelados ontem pelo superintendente de Operações no Exterior da empresa, Sinval Gama, durante o segundo dia do Seminário Internacional de Interconexões e Negócios de Geração e Transmissão, que termina amanhã, no Rio de Janeiro.
Segundo Sinval, a Eletrobrás estuda empreendimentos no Uruguai, na Argentina, no Peru, na Guiana, na Venezuela, em Honduras, em El Salvador e na Nicarágua. Os mais adiantados desses estudos são os das usinas de Inambari (2000 MW), no Peru, e de Tumarín (220 MW), na Nicarágua. Já as linhas de transmissão cujos estudos devem terminar em menor tempo são as que ligam o Brasil ao Uruguai, de cerca de 400 km de extensão, e a associada ao projeto de Inambari, que ligaria a usina a Porto Velho (RO).
Na outra ponta está o inventário do potencial hidrelétrico da Guiana. Sinval Gama disse que ele ainda está no início, mas deve estar pronto em seis meses. “A Guiana apresenta um potencial de cerca de 7.500 MW, que a Eletrobrás começou a mapear”, contou o executivo, revelando que, em contrapartida pela realização do estudo, a empresa recebeu do governo guianense a garantia de que terá a prioridade para a construção e operação das usinas que lhe interessem.
Sinval Gama acredita que a interconexão energética da América Latina é o caminho que os países devem seguir para aumentar a sua segurança energética, com menores investimentos e afetando menos o meio ambiente. “Um país com grande potencial hidrelétrico pode usar parte da energia gerada para seu desenvolvimento e vender o restante. Esse intercâmbio permitiria um preço melhor para os que compram, que poderiam postergar investimentos e, aos poucos, retirar do parque gerador usinas termelétricas, que usam combustível fóssil”, argumentou,
A análise do superintendente de Operações no Exterior da Eletrobrás ganhou o reforço do estudo realizado pelas consultorias PSR (Brasil), Mercados Energéticos (Argentina) e Synex (Chile), sob encomenda da Comissão Integração Energética Regional (Cier) - um dos promotores de seminário (ao lado de seu braço brasileiro, o Bracier) - e divulgado ontem no evento. Segundo o presidente da PSR, Mário Veiga, o estudo identificou três tipos diferentes de possibilidades de ganhos que podem provir da interconexão energética para os países latino-americanos. O primeiro caso é o citado por Sinval Gama, de um país que produz mais energia do que consome e pode exportar o excedente.
O segundo é o aproveitamento dos diferentes regimes hidrológicos. “Guri (usina de 10 mil MW localizada na Venezuela), por exemplo, tem um regime hidrológico exatamente oposto a Tucuruí, ou seja, quando ela está cheia, a brasileira está mais seca, enquanto no período chuvoso de Tucuruí, Guri está no seu período seco. A interconexão dos dois sistemas seria benéfico para os dos países”, explicou Veiga.
O terceiro tipo de ganho seria o que o especialista chamou de “swap” de energia. “A Argentina tem interconexão com o Paraguai e com o Chile. Assim, o Paraguai poderia vender energia ao Chile, por meio da Argentina. Por meio da usina de Acaray, o Paraguai, por exemplo, poderia enviar 200 MW para a Argentina, enquanto esta liberaria 200 MW da termoelétrica de Salta para o Sistema Norte Grande, do Chile”, exemplificou.
Abaixo estão as apresentações realizadas de ontem no Seminário Internacional de Interconexões e Negócios de Geração e Transmissão
COMENTARIO:
El proyecto no puede priorizar nada que no sea el mercado
CONSUMIDOR brasileño. Sólo así se puede hacer viable.
Ya de por sí cualquier proyecto extrativista neto es pernicioso para la
zona de influencia directa por los pasivos de cualquier proyecto; si a ello
se suma que se prioriza la capacidad adquisitiva o la conveniencia o
comodidad DEL CONSUMIDOR, el proyecto podrá ser viable comercialmente, pero deja de ser conveniente para la zona productora porque sus costos tienen que ser
disminuidos o infravalorados; ¿Cómo catalogar si a todo ese daño que podría
ocasionar un proyecto se suma que, FINALMENTE, ES UNA OBRA DE PURA CONVENIENCIA PARA UN CONSUMIDOR AJENO?.
6/10/09
¡Venga!, decláre la guerra alancito de pacotilla.
por waldir tuni El gordito Alan García, no contento con intentar quitarle el status de protección como Parque Nacional a nuestra emblemática selva del río Candamo (oct 2007); rifar por decreto 1200 kilometros cuadrados a precio de gallina muerta (ene 2004 – dic 2007) destinando toda esa gigantezca área a la explotación de uranio, plata, oro, estaño y otras minerías a tajo abierto, sin importarle que en en ese único lugar perviven las únicas familias del mundo, que todavía son cultoras de la crianza de alpacas a la propia usanza inca, de probada existencia milenaria; se cree ahora con la autoridad moral de quitarnos, también, 410 kilometros cuadrados de selva para anegarla, so pretexto de una hidroeléctrica que venderá el 70% de su producción energética al Brasil, negandonos el derecho a futuro a más 12000 habitantes. ¿Estará calculando sus fuerzas este mandatario por azar?. El zátrapa se creyó que puede poner la etiqueta de "PRESCINDIBLES", asi, sin mas. Que tal c... ¿Sabe Dn alancito, perdón, es usted dr ¿no??, Dr, entonces; escribo estas líneas para rendir HONRAS Y EXIGIR LA GLORIA MERECIDA A LOS TRES CAIDOS EN LA LUCHA POR LA TIERRA, DEL SABADO 3 DE OCTUBRE RECIENTE: - Gabriel Barraza Choquehuanca - Jorge Beltran Taype - Ricardo Cama Valeriano Su Estado, ese que personifica en las galas de los julios patrioteros, no pudo contener una más de las decenas de luchas por un palmo de tierra, aurífera como toda la cuenca del Inambari, el rio mismo y Carabaya toda, la "PRESCINDIBLE" por voluntad suya; cayeron tres, y la lucha fue entre hermanos; tres que se suman a mi amigo el cholito Yunganina, el gordo Eloy, el Istico mi compañero de fulbito callejero infantil, al profe Antonio, al Rafaco y muchos "accidentados" más por las broncas, riñas, peleas, trifulcas, pendencias o como quiera llamarlas; caidos en las pequeñas guerritas intestinas por nuestra bendita tierra y su oro. ¿Quiere calcular, ahora, cuantos estarán dispuestos a retar a SU ESTADO, por 410 + 1200 Kiloómetros cuadrados + el Candamo, la última selva sin hombres del planeta? ¿se anima a pensarlo?... ¡Adelante!, Atrevase a declararnos la guerra, venga; si usted tira la rueda de la fortuna, sepa que existen hijos de Carabaya que saben el valor real de lo que defienden, cuales quiera suertes hallará ciudadanos dispuestos a todo y en apronte... |
2/10/09
PRONUNCIAMIENTO SOBRE INAMBARI (sin retoques).
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1/10/09
INAMBARI: "viaje a Carabaya" 1850.
¿están los pueblitos de Carabaya destinados a la pobreza extrema, si no se permite la "inversión" o la construccion de una obra como la hidroeléctrica del Inambari?.
Veamos qué dicen los expertos; aqui la voz de alguien en 1850. El artículo en versión electrónica como imágenes scaneadas del original escrito a máquina, se encuentra en los archivos del Grupo Carabaya (es un documentos que se encuentra en la biblioteca del centro de estudios Barolomé de las Casas del Cusco, la recopilación se la debemos al ing. Rainer Hostnig).
"Viaje a Carabaya"
La causa de esta desproporción no es difícil de encontrarse si se tiene en consideración que Carabaya, como cualesquiera otros minerales necesita fondos y de un trabajo constante y sistem-do que puedan hacer efectivas las ilusiones de todos los emprendedores más en la actualidad nadie opina de este modo y solamente creen que Carabaya es un depósito poderoso de riqueza, abierto para todo el que quiera engrandecerse…
…ha llegado a generalizarse de tal modo dentro y fuera de la republica, que hoy día raros serán los individuos que no tengan puestas sus miras especulativas en la provincia de Carabaya…
No quiero decir que en Carabaya no se encuentran riquezas encerradas, no; muy distante de pensar tal cosa estoy persuadido que las hay, y que las hay en abundancia, pero para su extracción se necesita fondos, resignación y fortaleza.
Decir aquí que el Señor Basadre, subprefecto de la segunda provincia, es un hombre que por su comportamiento bondadoso y humanitario, con todos los pasajeros, merece de que se le trate con las más dignas consideraciones de distinción y respeto. No hay un solo transeúnte que haya implorado su auxilio, que no le haya encontrado pronto a proporcionarle cuanto ha dependido de sus manos, asi es que se puede asegurar, sin temos de ser desmedido, que el Sr. Basadre en aquel punto es el puerto de salvación de todos los menesterosos, así como también lo es el Sr. Pimentel , subprefecto de la provincia de Carabaya.
Arequipa. Abril 30 de 1850.
Juan Bustamante.
Las Preguntas:
¿TODAVÍA HAY PERSONAS QUE PIENSAN QUE NADIE ALZÓ LA VOZ DE LOS PUEBLOS PROFUNDOS DE CARABAYA, PLANTEANDO ALTERNATIVAS DIRIGIDAS A SOLUCIONAR SU POBREZA?.
22/9/09
Inambari: Agradecimientos al macabro oportunismo centralista del micro Estado.
En este tiempo es interesante leer cómo se mueven las aguas en el mar de opiniones nacientes en el sur del Perú.
Con respecto del problema del proyecto de hidroeléctrica del Inambari, es risible leer a un señor Fuentes (dizque lider de alguna región multicolor, poliglota, exotista, folcloroide creada por él y a su medida, en el país del nunca jamás), alzando la voz por una zona que nunca estuvo en su agenda: el norte extremo del territorio que fuera delimitado como región Puno. Y ridículo leerle reclamando con todo pretexto, SU "DERECHO" A SER Y HABER SIDO “CONSULTADO”[1]. Párela amigo, guarde saliva para su campaña o para cuando tenga mejores argumentos.
Otra, un señor Vallenas Gaona, abogado de amplio recorrido universitario, varias veces encumbrado directivo de la UNA (¿¿¿que habrá hecho por esa zona con la que hoy se llena la boca, cuando ocupaba esos cargos???), se le lee buscando "CONSIDERANDOS" que alimenten su futura “…prueba judicial … para poder materializar una acción de interés publico en protección tanto del ANP y de las poblaciones afectadas sin consulta previa conforme a los criterios del Convenio OIT 169”... ¡interesante!.
¿Será “el interés al chancho, o a los chicharrones”?.
Pues bien, a nosotros, algunos ciudadanos de Carabaya, nos queda agradecer este oportunismo; en fin… que más da… al fin y al cabo, ellos representan un interés lesivo que es preciso combatir en casa, a mediano plazo y con propuestas (las que no les leemos a los mentados amigos, por ejemplo).
Al eventual amigo Fuentes y al sorpresivo amigo Vallenas, GRACIAS.
Otro si, sepan señores, el derecho al futuro de la zona en cuestión, la selva baja y alta de Carabaya en conjunto y al unísono con las zonas de protección nacional contiguas, pasan porque ustedes, LIDERES DE MEDIANO PODER NACIONAL Y ALTÍSIMO PODER REGIONAL, tomen las medidas de gobierno (o las propongan), tal que el desarrollo económico, social, cultural autóctono de los pueblos de vuestro altiplano circunlacustre que tanto les apasionó siempre, NO DEPENDAN ECONÓMICAMENTE EN ABSOLUTO de un pedazo de selva de muy frágil ecosistema como la nuestra. Mientras menos volumen demográfico interactuando indefectiblemente sobre un ecosistema por razón de supervivencia, menor será la probabilidad de daño irreversible.
¡Propuestas señores¡, proposiciones para el desarrollo de Puno ciudad, y para la vergonzosa y caótica Juliaca. Nuestra selva no puede pagar más por la ineptitudes históricas de las autoridades de esos dos centros urbanos incapaces de generarse los recursos que necesita, por si mismos.
[1] Pronunciamiento del GR Puno, 20 de Julio 2009. http://waldirtuni.blogspot.com/2009/08/otra-vez-fuentes-y-su-gente.html
18/9/09
INAMBARI, tributarios - PN Bahuaja Sonene.
El Inambari (Iñampari en Quechua) nace en Sina y Quiaca, en el extremo sud-oriental de Sandia, la recorre de lado a lado al igual que a Carabaya (ambas en el extremo norte de la región Puno) de S-E a N-O; describe con su recorrido una gran curva que rodea el nucleo del Parque Nacional Bahuaja Sonene encerrandolo a su vera derecha, esta es la selva protegida desde antiguo por la noción popular del finis terrae (en esta zona, la selva del rio Candamo es su porción más reconocida); se une con el rio Madre de Dios a 75 km fuera del límite matemático que sirve de frontera a la región Puno de la región Madre de dios.
Tomando como referencia el punto final del recorrido del rio Inambari al unirse con el Madre de Dios.
Algunas mediciones satelitales hasta puntos referenciales (con auxilio de Google Earth – Maps), son éstas:
En el punto cero, justo en la confluencia con el rio Madre de Dios, está el distrito materditano Inambari.
A 47,2 millas (75, 96 km) aguas arriba, sobre el curso del rio Inambari, se encuentra Mazuco (la sede de la casa de máquinas de la hidroeléctrica proyectada).
Hay 49,9 millas (80,30 km) hasta la frontera interdepartamental.
65,5 millas (105,4 km) al punto en que se le une por la derecha (SIEMPRE SIGUIENDO EL SENTIDO INVERSO DE CURSO DE LAS AGUAS) el rio Marcapata que nace en el valle homónimo en el Cusco.
A 75,38 millas (121,31 km) se le une por la izquierda el rio Candamo (nace en Patambuco, Sandia).
81,15 millas (130,59 km)se le une por la derecha el San Gaban.
97,12 millas (156,23 km) se le une por la derecha el Esquilaya.
128,14 millas (206,22 km) se le une por la derecha el Usicayos.
133,01 millas (214,05 km) se le une por la derecha el Mercedez (nace en Limbani, Sandia).
146,7 millas (236,9 km) se le une por la derecha el Cacsili
151,89 millas (244,4 km) entra en Carabaya habiendo recorrido los territorios altos de la provincia Sandia de lado a lado.
179,6 millas (289,0 km) toma el nombre del Inambari
223,7 millas (360,01 km) es el origen más remoto en Sina, Sandia; recorre sus primeros 80 kilómetros, como el riachuelo que le da origen llamándosele Huari huari.
A lo largo de todo su recorrido, se le unen varios cientos de riachuelos y rios pequeños y medianos; especialmente numerosos en su recorrido medio, es decir, desde el punto en el que se le une el Mercedez, hasta donde recoge las aguas del Esquilaya.
Ríos tributarios de considerable magnitud
Usualmente tienen un caudal tanto como el Rímac en sus mejores meses (enero, febrero) o más. Son ríos realmente grandes y estruendosos, bajan grandes alturas en relativamente pequeñas distancias (véase los transectos siguientes); estos rios son:
El Marcapata
El San Gaban
El Esquilaya
El Usicayos.
Aunque ríos de igual magnitud que los arriba citados, sólo que mucho menos torrentosos son: el Candamo y el Mercedez y aún el Cacsili. Las altitudes que bajan no son significativas.
Otros datos importantes:
Transecto Allincapac, (punto culminante) a 5785 msnm y la desembocadura del Esquilaya: 29,39 millas. (47,29 km)
Transecto Allincapac y la desembocadura del San Gaban: 34,84 millas. (56,06 km).
Transecto Allincapac y desembocadura del rio Candamo: 41,97 millas. (67,54 km).
Transecto Allincapac y desembocadura del Marcapata: 48,80 millas. (78.5 km).
Transecto Allincapac y punto en que deja Carabaya. 57,6 millas (92,8 km), punto límite que debe estar aprox. a 320 msnm.
17/9/09
Inambari, los cucos nuestros y añejadas.
La magia
Cuentan aún de remolinos que aparecen de pronto en las aguas menos alborotadas y se zampan todo entregándolo inexorablemente a la oquedad profunda de alguna gigantesca roca; colosales infundíbulos de esas bocas del majestuoso dios del río, ese que cuando quiere comer, come y punto; todopoderosos que arrastran cuanto encuentre flotando en la superficie de las aguas hasta la profundidad interminablemente letal del fondo del gran río; nadadores, botes, peque-peques, balsas, todo puede ser tragado con la fuerza de una “singularidad desnuda”; nada escapa de la guadaña encubierta en la pasividad; ay de aquel que osare lanzarse a sus aguas sin saber las secretas mañas para librarse del acecho de esta muerte segura.

Que la anaconda habría ahogado al Nerón, el zalamero perro futbolista del Daniel de nuestros 8 años. Que las sirenas de las exóticas horas crepusculares a la vera encantada tras el recodo más remoto, ensueño frecuente del tío Gato, el fallecido en su ley, retando a la bestia a nado limpio intentando cruzarlo de banda a banda, y en enero. ¡ILUSO EL!
Que el tronco sumergido remolcado por las torrentosas aguas, culpable del descalabro familiar de los Aguilar, dicen de los difuntos que se arriesgaban demasiado en su pequeño fuera de borda, terminando tres miembros de la familia de mineros auríferos arrastrados aguas abajo, y dejando al resto de la familia sin sustento; ¡las lágrimas que habrán provocado estas trampas capaces de derribarlo todo!, cómplices de los remolinos.
Otra, la pepota (gran pepita de un kilo y algunos gramos de peso) del mejor oro rojizo, tipo charpa maciza, salvadora de la fortuna familiar del amigo, que habiendo fracasado (por falta de pagos en la Catolica) lograrían extraerle a las entrañas del gigante Inambari, tras tres meses de aventura minera junto a padre y hermano.
La esperanza, por nuestro lado; los chunchos venidos de enfrente, desde esas tierras secretamente bellas e indómitas, sus dizque temidos ataques a la nebulosa Ayapata, su dizque comercio con alguna que otra covacha “civilizada” en la húmeda Ituata, resabios éstos de la proclividad a recordar viejos hechos por siempre, viejas remembranzas de centenaria actualidad; aguas puras, plantas y animales desconocidos, mitología entremezclada con la historia guardadas para el futuro. Lo imaginario, imaginado y hurgado al sur-oeste.
Allá, antes del infinito limbo, el finis-terrae: el soberbio Inambari; límite máximo de toda posibilidad de aventura; la demarcación máxima hasta donde la magia de la selva cognoscible podría permitir sordidez alguna, como los entierros de borrachos vivos en pago a la tierra por sus dádivas auríferas.
Más allá, a la vera de enfrente, todo lo sano, todo lo puro, todo lo esplendorosamente inmaculado, lo escondido por respeto al orden establecido desde lo sobrehumano; lo intangible por el temido guardián que se interpone entre el hombre y la selva a boca plena. Más allá de lo conocido, la selva del CANDAMO.

De este lado, lo explotable; de aquel lado, el baúl de la esperanza de los hijos de nuestros hijos.
Todo limitado por el señor de nuestra selva: El Inambari, el gran rio inspirador mayúsculo de los secretos cucos, sueños, amores y muertes del mundo en que crecí.
Tras 100 años, el Inambari vuelve a la historia trinacional.
En septiembre del 1910, tras casi 100 años de independencia, los límites fronterizos entre Bolivia y Perú se delimitarían definitivamente con arbitraje argentino, tras arduos años de enfrentamiento diplomático en que el INAMBARI, fue actor sublime.

plano del Obispado del Cusco (1670), Archivo de Indias, Sevilla, Planos: Perú - Chile, Nº 64.
Euclides Da Cunha, imponente escritor brasileño, tras abundante sustento, probablemente el mejor elaborado a favor de Bolivia, porque así convenía a su país Brasil, en virtud de una complicada posible negociación con El Acre, que Bolivia pugnaba por otro lado; da Cunha escribiría el “Perù versus Bolivia” en que resumía el problema asi:
A Bolívia, por comprazer ao desejo expresso da nação colitigante, parte da base de quase mil quilômetros, estendida entre o Madeira e o Javari, da linha divisória do Tratado preliminar de Santo Ildefonso, e reclama todo o território que lhe demora ao sul, limitado a oeste pelo curso do Ucayali até aos formadores do Urubamba e vertentes meridionais do Madre de Dios à esquerda do Inambari, reduzindo a máxima expansão oriental dos domínios peruanos à meridiana do rio Suches, e excluindo-os, inteiramente, dos vales amazônicos que se sucedem do Juruá ao Mamoré. O Peru, baseando-se, fundamentalmente, na mesma linha, exige os mesmos terrenos dilatados, extremando-os no levante com os thalwegs do Madeira e do Mamoré até à foz do Iruani, e ao sul com os do Madidi e Tambopata, por maneira a incluir no pleito largas superfícies de terras brasileiras, ao mesmo passo que agrava o hinterland boliviano, recalcando-o nas altas nascentes e cursos médios do Mamoré e do Beni[1].
El sustento técnico boliviano: el uti possidetis al 1810; respaldo con el que Bolivia auguía…
Ali, ela refinou os seus atributos nativos; e chegou à independência administrativa antes de chegar à República.[2]
Mientras que Perú se defendió basado en ese mismo uti possidetis a la criolla, el sustento principal era la modificación de denominaciones (mas no de límites) de 1776 y 1782, cédulas reales que incorporaban a Carabaya y otros territorios a la jurisdicción política de la Intendencia de Puno, con parte del curso del Inambari como límite septentrional.
A pesar de ese interés trinacional, hasta 1874, el mundo científico no conocía exactamente el curso medio y bajo del Inambari, el primer geógrafo en describir la hidrografía del Esquilaya, el San Gabán y su relación con el gran Inambari fue Raimondi.
A pesar de los documentos, sobre el terreno mismo, los detalles mínimos de límites, hasta el 1910, eran nebulosos. Las confusiones saltan a la vista cuando se lee la literatura de esos tiempos (a ambos lados de la frontera, y aún más nebulosos en los de Lima), usualmente se toma como referente limítrofe parcial al curso del Inambari, para continuarlo con la Cadena de montañas de Carabaya resultando una ambigüedad insostenible para quienes conocemos estos territorios, porque terminan refiriéndose a una Carabaya inexistente en Puno (el límite meridional actual de esta provincia es esa cadena) y con la actual Carabaya y Sandia, con el nombre “Caupolican” y delimitación septentrional difusa, que por las sinrazones del derecho internacional, estaría entre Bolivia y Brasil.
Quo Vadis
La historia dio un giro de 360º, el interés por la mágica selva de los fabulosos oros del incario (y desde entonces hasta hoy): la selva de “Carabaya, la aurífera”[3] se pone nuevamente como pieza mayor del interés brasileño en territorio peruano; esta vez, la ambición toca el potencial dinámico de las aguas del Inambari. El interés boliviano viene indirecto por las voces que bullen haciéndole coro a la izquierda de inclinación racista del Sr. Morales; pero interés, al fin.
[1] Euclides da Cunha, Peru versus Bolivia, la versión consultada se encuentra en los archivos del Grupo Carabaya. Transcripcion en portugués de la obra original de editorial Rio de Janeiro, escrita en 1902.
[2] Idem.
[3] Epíteto asignado por de Clement Marckham en sus “viajes por el Perù y la India”.
4/3/09
En el nombre del oro y sus mineros muertos.
Hay en los artículos periodísticos que anotician la tragedia del alud que sepultó el campamento minero de Winchumayo, citas a mulas, es que no saben los periodistas cómo es realmente el suelo de Carabaya; a los lavaderos de Ituata, Ayapata, Coasa, Usicayos sólo se puede entrar a pie y en algunos pocos casos, con la ayuda de llamas, que son animales que parecieran estar hechos para esas dificultades, aunque no para todos los casos; los caballos, las mulas y asnos, usualmente NO SIRVEN; son animales demasiado voluminosos para los hilos entreabiertos en plena charamusca, en que a duras penas asienta bien un pie por donde se tiene que andar, caminos que casi todos siguen el sentido de un rio y estan, por tanto, al borde de un precipicio; a esas características hay que añadir trechos donde es necesario echar el cuerpo al piso para asirse mejor a la superficie barrancosa y humeda. Tras varias horas de esa caminata es que se llegan a las minas de oro. Una vez allí, dicen los que tienen antiguas mañas en esto de sacarle oro a la arena y a la grava de los rios, que depende de una existencia moral, social, personal, exclusivamente personal la cualidad de minero que uno pueda llegar a ser. Alguien puede pasarse meses y meses moliendo y bateando arena sin sacar absolutamente nada o unas pocas miserias en alguna playa, sin embargo, otro de mejores cualidades mineras, puede sacar de esa misma arena que el primero desechó verdaderos tesoros; esa es la única ley del oro, que se le aparece a quien él escoje o quiere. El oro no tiene vida, es una fuerza sobrenatural contraria a la diosa denominada Pachamama la que hace posible ese don, no pocos definieron a esa divinidad como "diablo" o "el tio"; quien sabe si esa sea ya una modernización colonial. Dice un mito de mi tierra que allá por los fatidicos futuros dias en que el mal campee a diestra y siniestra, el de los dias previos al fin del mundo, todos los alimentos escasearán, las tierras no produciran lo que siempre, los animales hembras no pariran; sin embargo habra oro, mucho oro, dinero a montones sin tener qué comprar, tanto oro que se podrá recoger en cualquier riachuelo de los muchos cercanos que existen, de hecho, este será uno de los signos que muestre cuan cercano esta ese aciago futuro. Ya imaginarán cuantos persignios suscitan en nuestras abuelas, cuando estas son esteradas por el chismorreo que en algún riachuelo poco usual y cercano, vieron a alguien lavando oro. El minero de Carabaya regularmente es un muchacho que dejó el colegio, en busca de la aventura de la yunca, por esto, la yunca y el oro, son la maldición de los profesores rurales; se fue porque vio el ejemplo en otro amigo de anterior generación, o un hermano mayor, a quien habrá visto regresar a la fiesta del villorrio-comunidad con un minicomponente (infaltable) , algo de ropa nueva, propia de ese glamour amodal, algo postmoderno o excéntrico y surrealista, comprando algunas cervezas POR CAJAS, esa es la verdadera diferencia del minero. Esa fantasía que dura poco, atrae a los muchachos, los hace exponerse a mil peligros de los que las avalanchas son de las más raras; la selva, y ¡cuanto más esa que describió Raimondi!, ya de por si es un enmarañado de peligros a cada paso, y cuando se va tras el oro, regresar muchas veces resulta épico. Por todos los caidos, por todos sus sueños, por otro futuro ¡CUANTA FALTA HACE LA VÍA QUE COMUNIQUE ESOS LUGARES CON EL MUNDO!.
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13/5/07
El Oro de Carabaya: impacto e injusticia
Pues, resulta que hay evidencias convincentes de que ambas apuntan a un solo origen mayoritario: el potencial aurífero de Carabaya.
No vamos a abundar en el saqueo español perpetuado año tras año desde 1542, que ni cifras ni registros nos dejaron, desde aquella lejana fecha del primer envío de oro directamente desde Carabaya. Es cosa, si bien no juzgada aún, sabida por demás.
Impacto económico reciente
El dintel de las entrañas del Perú histórico tiene un nombre, se llama aeropuerto Alejandro Velasco Astete, lleva el nombre del piloto que hizo el primer vuelo a través de los Andes en su avión entre Lima y su natal Cuzco, ciudad que le ofrendara ese reconocimiento mas una avenida que también es homónima; Astete, apellidaba la familia cuzqueña que amasó su poder con el oro de Carabaya, tanto como Estevez en Puno, la familia que era propietaria de la isla donde actualmente se encuentra el único hotel de cinco estrellas de esa ciudad; nos lo dice uno que los conoció en persona, trató con ellos, un vecino, también minero ocasional en Carabaya, el ex - subprefecto de Azangaro (en el tiempo de su residencia temporal conveniente para su oficio minero) Sr. Modesto Basadre y Chocano, ancestro que más influyera en el insigne historiador de Tacna: Jorge Basadre.
El señor don Félix Rodríguez, vecino de Puno en 1849, trabajaba los lavaderos de Aporoma, pagando un arrendamiento a los señores Astetes, cuando sus peones descubrieron casualmente los lavaderos de oro del río de Challuma, habiendo pasado en balsas el río de Huari-huari, Aporoma dista unas 25 leguas del Crucero.
Y Challuma (y por tanto Rodríguez), fue el más rico lavadero de oro de mediados del siglo XIX.
Tal fue el poder de Carabaya en el Perú postcolonial, fue el sostén económico de mil aventureros y también de quienes hicieron la historia de este país después de desligarse de España. Y aún antes, uno que no fue español pero que amasó su cacicazgo en dichas tierras a fuerza de oro y coca, fue el mítico Tupac Amaru II.
Por si las mentes que no faltan, seguirían cediendo a la tentación de creer que hay exageración en lo dicho. El propio Modesto Basadre nos relata la historia de una pepita de Mercedes, un antiguo lavadero aurífero de la actual jurisdicción de Coaza:
…en la labor Mercedes, del ya citado señor Rodríguez, éste sacó una pepita de
oro muy grande, cuya historia merece anotarse. Esa pepita fue vendida al
canónigo Macedo, de Puno, quien la obsequió al señor Mendoza, Obispo del Cuzco;
de este la heredó su sobrino el señor General La Puerta, de cuyo poder pasó por
un movimiento de flanco, a manos del General Castilla; éste la obsequió a un
Almirante inglés, cuando la fragata Perla apresó al Tumbes y Loa en Casma, en
1857, debe, pues, existir aún en algún museo de la Gran Bretaña.
Y Castilla fue cuatro veces presidente del Perú, ¿quien sabe si el almirante inglés no se ganó los favores reales gracias a un pedazo de las entrañas de Carabaya?.
La historia de la ingratitud
Ya habíamos esbozado cuan incomunicada sobrevivió Carabaya, la actual, hasta iniciarse este siglo XXI; hoy damos un dato más que resume las consideraciones de la historia peruana para con un pueblo que le dio más de lo que se supone, los índices PNUD publicados el 6 de noviembre del 2006:
Como en todos los países, en el Perú se inventan artificios para enmascarar las verdades que no convienen; para estas cifras, primero, el logro educativo mide solamente el nivel secundario, índice que no refiere nada porque en la práctica no incide en la calidad de vida; segundo, el ingreso familiar no es medido a escala subnacional, se toma como referencia los subsidios que el estado destina al área divididos entre la población, no se toman en cuenta la migración de recursos por el tributo que tienen que pagar los pueblos marginales a las capitales, grandes y pequeñas, como efecto del centralismo más secante de Latinoamérica, o sea, es otro dato mentiroso, el más amañado.
Con esos artificios, la propia oficina del PNUD en Perú admite que la escala del IDH sube más o menos 2 puntos decimales, (Ver metodología y comentarios de los daos del PNUD)
En forma más o menos confiable, entonces, estamos hablando de una provincia que es la qué más rápido se muere en el país.
Si con el artificio incluido el Indice de Desarrollo Humano es similar al de Camerún o Uganda; quitándole las mentiras, en verdad estamos hablando de una provincia que vive como en Malí, Sierra Leona, Nigeria o tal vez peor. (Ver comparaciones)
De colonia española a colonia peruana
Después del 28 de julio de 1821, para muchos la historia no cambió, esta es una muestra.
Sistema de Distribución del Canon Ley 28322 (2004)
El Canon Minero es el 50% de las tributaciones de las minas por Impuesto a la Renta de tercera categoría (el otro 50% va para administración del estado); el Canon Minero se reparte así:
- 35 % para el Gobierno Regional
- 40 % para el Departamento donde
se encuentra la Mina
- 15 % para la provincia de la mina
- 10 % para el distrito de la mina. O el 5% de toda la tributación por renta, considerando el 50% que se come el Estado.
- las COMUNIDADES NO CUENTAN EN LA REPARTIJA DE DINEROS.
Por si fuera poco, existen "autoridades" que destinan esos recursos a sueldos, obras muertas y hasta los roban; otros, en cambio, cacarean construir maravillas sobre espaldas ajenas (leer algunos comentarios sobre esos planes)
En tanto, en Carabaya, hay bolsones de indigentes donde se come papa con papa y un poco de c’haco (silicato graso de alúmina) por todo acompañante.
15/4/07
Carabaya "la aurífera" y Raimondi
Durante los primeros años de la conquista del Perú, la codicia por el oro y la plata llegaba a extremos insospechados, no había en los conquistadores muralla infranqueable, ni lugar que no hayan escudriñado en su busqueda; estaban seguros que "el dorado" era una realidad, lo buscaban por todos los rincones de América.Llegaron a enterarse de unas legendarias tierras auríferas al sur-naciente del Cuzco, de allí se habrían sacado una buena parte del oro del Coricancha, el nombre de esas tierras de transición entre la inhospita altura del lago Titicaca y sus alrededores y la agreste selva sur era el territorio de unas gentes que los nativos llamaban algo como Callahuayas, Carahuayas, Caruayas, Carabayas así lo escribirían inicialmente, nombre que algunos años después se españolizara definitivamente como Carabaya.
¿Cual era la particularidad del Oro de Carabaya?
El oro prehispanico de Carabaya...Todo el oro del Perú es de 18 a 20 quilates de ley, poco más, poco menos. Sólo el que se saca en las minas de Callauaya (o Callahuaya) es finísimo, de a 24 quilates. Y aun pretende pasar de ellos, según me lo han dicho algunos plateros en España.
El año de 1556 se halló en un resquicio de una mina de las Callahuaya una piedra de las que se crían con el metal, del tamaño de la cabeza de un hombre. El color propiamente era color de bofes y aún la hechura lo parecía, porque toda ella estaba agujereada de unos agujeros chicos y grandes que la pasaban de un cabo a otro. Por todos ellos asomaban puntas de oro, como si le hubieran echado oro derretido por encima: unas puntas salían fuera de la piedra, otras emparejaban con ella, otras quedaban más adentro. Decían los que entendían de minas, que si no la sacaran de donde estaba que por tiempo viniera a convertirse toda la piedra en oro.
En el Cozco la miraban los españoles como cosa maravillosa, los indios la llamaban huaca (que, como en otra parte dijimos, entre muchas otras significaciones que este nombre tiene una es decir "admirable cosa" digna de admiración por ser linda, como también significa "cosa abominable" por ser fea), yo la miraba con los unos y con los otros.
De Paucartambo salió una buena parte del oro del Coricancha, lo suponen varios entendidos, además de mostrar eso los vestigios encontrados alrededor de las antiguas minas de esa provincia y a lo largo del río Marcapata (hoy Quispicanchis). Guamán Poma de Ayala, muestra que gran parte del oro del Coricancha fue llevado también desde la tierra de los Callahuayas; y Raimondi es categórico:
Pero si es verdad que el camino que conduce a la parte interior de las provincias de Sandia y Carabaya (hasta 1875 juntas), donde se hallan los lavaderos y vetas auríferas, es muy escabroso y dificil, lo es también que esa región ha dado y puede dar todavia inmensas riquezas; de manera que con razón la región de Carabaya ha sido considerada como la más rica en oro de toda Sudamérica.
AdemásLas minas de oro de Carabaya son, sin duda alguna, las más antiguamete conocidas, pues el nombre de Carabaya, mas o menos modificado en Caruaya, Callahuaya etc. es citado por los antiguos historiadores como el de un lugar muy rico en oro, conservándose la tradición de una gran pepita de la forma de una cabeza de caballo y de cuatro arrobas y libras de peso que fue sacada de los lavaderos de la quebrada de Inahuaya [Yanahuaya]; además de otra como la cabeza de un hombre, hallada en 1556 en un resquicio de la peña [por tradición se sabe que fue en Ayapata] y que vió el historiador Garcilaso . (Raimondi, Minas de oro del Perú, pg 146)
Ubicación de las minas Incas"En el Perú se explotaron, desde 1542, los yacimientos de Carabaya y, a impulso de oro, se fundó el poblado Chaucallas" (Lucena Salmoral, Historia de España y America, Edit. Rialp, publicado en 1982, pag 670; datos que da revisando los archivos de la corona española).
¿De qué lugares de Carabaya llevaron los Incas el oro que finalmente terminaría como parte de botín de guerra en oro mas grade de la historia universal: el pago por el rescate de Atahuallpa?, seguramente hubieron muchos centros mineros. La mejor aproximación para reconocerlas, la hizo Raimondi, aunque su viaje de reconocimiento estuvo mas bien dedicada a verificar aquellas que en el momento de su visita estaban en actividad, no reporta muchos vestigios importantes como el trapiche de Corani, la bocamina de Lac'kaya - Azaroma, ni se molesta mucho por buscar los vestigios de antiguos pueblos auríferos Aporoma o la propia Villa San Juan del Oro, la primigenia fundada por Pedro de Candia; estos lugares, para cuando llegó a la hoya del Inambari, ya habían desaparecido en los siglos anteriores; los vestigios de explotación aurífera que reporta, todos en los lugares de relativamente facil acceso, son los que encuentra en su camino buscando llegar a los lavaderos activos para su tiempo.
Tal era la técnica aurífera de los Incas. Aunque le daban casi el mismo interés de metal precioso que los europeos, no llegaban al extremo de buscarlo a cualquier precio; había una característica diferencial importante en la forma de extracción aurífera que tenían los nativos, con la que trajeron los españoles: los incas explotaban el metal que se encontraba casi a flor de tierra, los españoles trajeron la técnica del amalgamado con azogue (lavaderos) y la explotación subterránea.En el cerro Incacancha, (en Paucartambo, Cuzco) se observan varios canales que han servido para lavar la tiera y descubrir las venas auríferas. También se han encontrado cuñas, cinceles y pequeñas barretas de cobre peretenecientes a los antiguos peruanos; lo que hace conocer que este rico depósito de oro ha sido también explotado en una época anterior a la conquista.
Como no se nota ningún resto de acequia en la parte elevada del cerro, donde se observan surcos y canales, es probable que los antiguos peruanos lavaran la tierra aurífera sólo en la estación de lluvias."(Raimondi, Minas de Oro del Perú, pg 130)
Algo más, los habitantes de las Tierra de los Chunchos (denominación usada para la selva no conquistada por los Incas) no dejaron vestigios de técnicas de explotación del Oro como una actividad económica prehispánica importante; claro, el mercado de trueque entre los chunchos y las naciones conquistadas por los Incas, no era dinámico para este producto.
Buscando las antiguas minas
Una de las expediciones más serías por Carabaya, dijimos, en tiempos de su acrecentada fama de "la aurífera", fue la de Antonio Raimondi entre el 15 de agosto y el 24 de diciembre de 1874. Las memorias de su viaje se encuentra en su libro: El Perú, libro segundo, Cap V, pp 177-202. y empieza diciendo:
"...Esta apartada provincia, célebre por sus ricas minas de oro, siendo muy poco conocida tanto por hallarse arrinconada en el extremo sur de la república, cuanto por la falta de caminos para entrar en sus fértiles valles, llamaba mi atención de un modo particular, y desde mi salida de Lima había hecho el propósito de recorrerla, aunque fuese a pie, de un extremo a otro, visitando todas sus quebradas que tributan sus aguas al río Inambari; propósito que realicé empezando por la parte occidental, que linda con el departamento del Cuzco, y acabando por la quebrada de Tambopata, que sirve de limite con la república de Bolivia..." (Ver anexo "Recorrido de Raimondi")Hallazgos de Raymondi
Por su recorrido, describe casi completamente la hoya del Inambari, esto es lo mismo que decir el territorio el antiguo partido Hatun-Carabaya, es la unidad geográfica que la habria caracterizado o, quizás, identificado desde épocas prehispánicas; socialmente organizada sobre y para la economía explotadora del oro, con dos grandes polos productores de elementos necesarios para la vida de mineros; uno, donde predominaban los productos de origen animal, en Macusani y alrededores; el otro polo productor de derivados vegetales importantes, incluido un trapiche para la fabricación de alcohol artesanal en Sandia y alrededores.
Además de este par de centros proveedores importantes, aunque no monopólicos, existían una red de pequeños centros poblados intermedios que, por un lado, cumplían la función de centros de intercambio comercial entre los centros proveedores y los lavaderos o minas; por otro lado, eran las organizaciones sociales más próximas a los lavaderos, por cuya ubicación servían también de centros de cobijo o estadía de descanso para mineros, allí los buscadores de oro podrían sentirse al amparo de los furtivos ataques de los temibles Chunchos de selva, donde estaban las minas; eran lo más parecido a los campamentos mineros, aunque no eran eso en el sentido estricto, porque, si por algo se caracterizaban las minas o lavaderos, era porque nunca se sabía –se sabe- cuan pronto desaparecería su riqueza, obligando a todo mundo a cambiar de rumbo. Algunos de los pueblos que otros autores describen, hoy desaparecidos, son: San Pedro de Alcántara de los Araonas; Aporoma; Mercedez; San José de los Toromonas; la villa fundada por Candia originalmente llamada San Juan del Oro, en cuya memoria se crearía el pueblo del mismo nombre, ahora en Sandia; y algunas otras.
El eje económico de toda esta región en tiempos de Raimondi estaba en el centro, en la porción selvática que aún hasta nuestros días son todavía territorios con escasísisma población humana; además de Poto ó Ananea que aún pertenecía a Carabaya.
Etapa de los hallazgos de Raimondi
Cuando este ilustre italiano visitara Carabaya y sus minas, existían vestigios de haberse explotado este mineral en todos los rincones de Carabaya, para el último cuarto del siglo XIX, la mayor parte de esos restos era eso, un recuerdo de la fructífera labor de explotación aurífera en tiempos previos.
Podríamos afirmar como simple hipótesis, sujeta a variaciones o confirmaciones con mayores investigaciones que hasta concluir el siglo XVII se habrían agotado todos los centros mineros de los Incas, esos de fácil acceso y sencilla explotación en Carabaya.
Por desgracia no existen datos precisos, salvo una vaga referencia de que en 1712 habría llegado al Callao una Draga, la primera con destino al sur del Perú; las únicas minas que, se supone, producían oro en esta macro región eran las de Incacancha (Paucartambo) algunos pequeños lavaderos en el Urubamba y las más importantes por ese tiempo: los de la cuenca del San Gaban, en algunos arroyos afluentes de fácil acceso del Inambary, ninguno todavía en este importante río, cuyo curso y características eran prácticamente desconocidos inclusive hasta la verificación por el propio Raimondi (170 años después); San Juan del Oro, la villa minera de Candia, había desaparecido arrasada por una riada o por los chunchos, lo propio Aporoma; Challumas, el foco minero en el centro (selva) de Carabaya recién empezaría a explotarse unos 130 años después.
Ya fuere que la draga llegó a Carabaya o no; hasta los primeros años del siglo XVIII, debido a la inusualmente accidentada topografía que no permitía ingresar con bestias de carga para transportar objetos pesados, el método de producción era básicamente artesanal primitivo; es decir, con el auxilio de herramientas livianas, una pala, un pico y tal vez un barreno, algunas bateas y azogue; hasta esta fase inicial de la explotación con técnicas expañolas, se aprovecharon como referencia los centros mineros incaicos y sus vestigios, ya como tradiciones o como evidencias físicas de explotación aurífera preihispana.
Apoyamos la hipótesis mencionada, por la conocida crisis minera del siglo XVII y XVIII que afectó al Perú y México, primero por el agotamiento de las reservas primitivas, con ausencia de nuevos hallazgos de vetas de minerales preciosos y además, por la crisis productiva del azogue de Huacavelica que forzaría a desvíar ese elemento de producción española hacia Carabaya y Potosi, en desmedro inclusive de la actividad minera mexicana. (Navarro García, L; Historia general de España y America, los primeros Borbones; ed Rialp; pg 189- 190)
Entonces, despues de una cierta mengua productiva, alrededor del año 1700, en adelante, las minas tendrían un nuevo impulso; esta vez con el auxilio de trapiches y dragas para beneficiar el oro, además de las incursiones más osadas en selva virgen. La tecnología de punta de entonces, habría llegado alrededor de esas fechas a las más antiguas minas auríferas del Perú. Los hallazgos y descripciones de Raimondi son el 'balance contable' en pleno apogeo de esta segunda etapa.
"La aurifera" del siglo XIX y los sufrimientos del sabio.
El esplendor de los 3 siglos auríferos previos de Carabaya que cautivó al sabio, se sintetizaba con la persistencia de las tradiciones de las dos gigantescas masas de oro, arriba trascriptas, una del tamaño de la cabeza de un caballo, encontrada cerca de Yanahuaya y la otra, la de Garcilaso, del tamaño de una cabeza humana, hallada probablemente cerca de Ayapata en 1556. A estas dos legendarias, habrá que sumar una tercera pepita encontrada en Muc´umayo (Ituata) de 46 Onzas y 12 adarmes en 1851, documentada por el italiano, ën su " Minas de Oro del Perù" (id).
La epopéyica expedición de Antonio Raimondi, que durara más de 4 meses, terminaría a solo un mes y once días antes de la división oficial de las dos provincias Sandia y Carabaya; este tiempo corresponde al de franca decadencia de Crucero como capital, no sorprenda, por ello, algunos no tan justos conceptos que escribiò sobre esa antigua capital provincial.
Su reporte, es la más extensa y detallada descripción de muchos pequeños lugares remotos del antiguo partido Hatun - Carabaya, de lejos la más amplia, pero aún ella, incompleta; como descargo habrá que remarcar las enormes dificultades que tuvo que sortear el sabio, para recorrer el área equivalente a toda la extensión del actual departamento peruano de La Libertad, o al de todo el país Israel de nuestros días, obligado a recorrer la mayor parte de esa endiablada topografia, a pie.
Antes de la publicación de las memorias de su viaje por Carabaya, las descripciones que de ésta provincia se escribieron, tenían mucho de imaginativas, prejuiciosas y elaboradas sobre la base de historias sabidas de oídas; sobretodo las que eran hechas por encargo gubernamental, por tanto, hechas sin otra razón que la obligación por justificar sus sueldos. La razón de estas mentidas arbitrariedades encontradas en la literatura, debe ser porque, paralelamente a la fama de "aurífera", Carabaya gozaba de un aura de “enigmática y peligrosa”, tan o más grande aún que su potencial dorado; se sabía de su piso como papel arrugado, todos le temían (temen aún), por creerse escondrijo de los feroces silvícolas incivilizados llamados genéricamente Chunchos; por si fuera poco, desde el Inca Tupac Yupanqui, se tenía por sabido que las serpientes y demás alimañas, no eran cosas de juego; para colmo, su ubicación remota alimentaba o aumentaba ese desconocimiento y desinformación.
Raimondi al final de su descripción de Carabaya dice:
“ Algunos pasos mas y ya habría salido de la silvestre provincia de Carabaya; de aquella sin par región donde parece atropellarse la vida animal con la vida vegetal; donde la Naturaleza es reina absoluta y el ser humano un ser debil e impotente.
Si es verdad que mucho había sufrido, recorriendo aquel mundo primitivo, puedo decir también que mucho había gozado, puesto que allí se habían verificado del modo más completo, los sueños de mi infancia, de ver aquellos empinados cerros, torrentosos ríos e impenetrables bosques, en su estado más virgen, sin huella alguna de la civilización del hombre.
A pesar de que salía muy fatigado de tantas correrías y marchas a pie, mi ánimo experimentaba un vago sentimiento de tristeza, al dejar detrás de mi aquel emporio de vida, para subir a la helada región de la Cordillera y recorrer nuevamente los elevados y desnudos llanos del departamento de Puno” (Antonio Raimondi; El Perú, libro segundo, cap V, pg 202).
¡¡¡Grande Raimondi, tanto como la gloria de la "Aurìfera"!!!.
Foto: "Mucumayo, 500 años después" © Raúl TalaveraTodos los derechos reservados
Fotografía tomada por: Raúl Talavera Salas
Más fotos del mismo autor: http://www.panoramio.com/photo/1321333
Anexo: Recorrido de Raimondi
Su viaje empezó entrando por Crucero, la capital de entonces; Ajoyani, Macusani, Ayapata, Ollachea , algo de Chia, Q’juichu y Palca- poblados preincas de Azaroma; luego pasó a Corani, visitó algo de la quebrada del río San Gaban, no le fue posible continuar más abajo. Volviendo a Ayapata, exploró el San Gabán entrando por el tambo Quitón-quitón, avanzaría hasta la hacienda San Jose de Bellavista, "en el límite de los terrenos habitados por los salvajes..." según sus propias palabras; llegaría después de muchísimas penurias hasta la desembocadura del San Gabán en el Inambari.
Siguiendo el Inambari, buscaría la desembocadura del Esquilaya (o Ayapata), para seguir su retorno por la quebrada de este río, aguas arriba; tras igual o mayores penurias que durante su ingreso llagaría al Tambo Esquilaya, pasando previamente por el puente colonial del mismo nombre, el siguiente tambo visitado por Raimondi sería Ichucalla, para finalmente regresar a Ayapata.
Después de Ayapata visitaría Ituata, luego de un rápido vistazo del río Ituata y el Caxili, famoso ya desde entonces por sus lavaderos de Oro, se iría a Tambillo, describiría su puente preinca compuesto por solo dos rocas y sus ruinas preincas. De Tambillo pasaría a Coasa, de ahí a Usicayos, para regresar a Crucero.
De Crucero iría a la famosísima quebrada aurífera de Challumas ladeando la laguna Aricoma, cruzando la cordillera llegaría al tambo Huancarani, para llegar a Phara, pasaría al Tambo Huaturo, de este tambo pasaría al de Patalayuni, continuaría hacia los tambos Mamanta y Cotani describiendo entre ambos el puente de construcción inmemorial. Después llegaría a la Mina, por entonces centro poblado con tres casas y un alcalde, de La Mina, iría a ver el río Pulipuli, la antigua mina de Aporoma, el Rio Pachani y Palcabamba poblado a orillas del Huari huari que mas abajo toma el nombre de Inambari, recién después llegaría a la mina Challuma y de allí al tambo Huari-huari.
Pasando por Versalles, centro poblado creado por el francés Gabriel Larrieu luego de descubiertos los minerales de Challuma por los 1840s -de ahí su nombre-, de Versalles iría a el Carrizal otro pequeño centro aurífero. Para el tiempo del viaje de Raimondi ya las aldehuelas auríferas de Pusupunco, San Simon, San Jose, Cangali, Cemeterio, Alta Gracia, ya eran solo un recuerdo, todas ya deshabitadas.
Del Carrizal, iría a Quinsamayo, Mercedes, Puerta Libre, las vetas de Sacramento, la Recompensadora, Montebello o Ccapac orcco. Toda esta riquísima zona fue muy concurrida y animada durante los años 1840 -1850, a fines de ese siglo, ya casi todos esos lugares eran simples lugares deshabitados.
Saliendo de Huari Huari, se encaminaría por quebrada virgen hasta Chicali, para encontrar el tambo Pullani, al tambo y río Sagrario, el tambo Chivini, el Tambo Humabamba, para finalmente llegar a Buenavista y Phara, y de Phara nuevamente a Crucero.
De Crucero, después de descansar por 7 días, se dirigiría a las minas de Poto, a 4717 msnm, (en el límite sur de la Carabaya de entonces, por ley Nº 9965 de 15 de septiembre de 1944, cambió su nombre por el de Ananea, y anexada al Azangaro de ese tiempo), luego a la mina Ananea a 5210 msnm. De Poto, continuaría hacia la quebrada de Cuyo-cuyo, y de ahí a Patambuco donde describe chullpas y casuchas prehispanas, volviendo luego a Cuyo-cuyo para entrar en la quebrada de Sandia; de Sandia iría a Atunyunga o Huasayunga, eso es Valle Grande; de allí marcharía hacia el Tambo Ichubamba y la Punta Ramos Pata, por el camino de Iparo, llegando a Yungacoya; para pasar al tambo Isilluma; siguiendo el Huari-huari quebrada arriba, pasaría por San Jose, Chacllura, Vilcabamba y Cuchini, para seguidamente volver a Sandia de donde siguiendo el curso de su río encaminaría a Caramasani luego al tambo Iparo; de Iparo continuaría su viaje hasta la desembocadura del río Sandia en el Huari-huari, para pasar hacia Paraíso, y llegar al territorio de los “célebres lavaderos” de San Juan del Oro; volviendo luego casi hasta la desembocadura del Sandia en el Huari–huari; caminaría con dirección a la gran quebrada del Tambopata, pasando por Marun kunca, con destino primeramente a Huccaychuro por la quebrada del Llami-llami. De Huaccaychuro se iría a Ichupata y Llincki-huayk’o de ahí iría a San Juan Pata, y Santa Rosa; por Ccasasani iría finalmente hasta Yanamayo, de esta aldea, dice Raimondi, Clemente Markham habría llevado sus más grandes volúmenes de Cascarilla rumbo a la India, como contrabando. De Yanamayo, y con el propósito de mejorar las entradas del Weddel y Markhamm, predecesores suyos, se encaminaría a la quebrada del Tambopata por selva virgen, llegando a Cruzplaya, por entonces en pleno territorio de los Chunchos, entraría todavía más hasta el río Santo Tomas y Moyobamba, antes de llegar a Putina-punco pasando por el encuentro del San Cristobal y el Tambopata; de Putinapunco, regresaría a Huaccaychuro su siguiente meta era conocer Quiaca y Sina, orígenes más remotos del Inambari.
De Huaccaychuro iría bordeando el río Llami-llami hasta Tambopata, el pueblecito, para seguir hasta Raquiraqui y Chinahuaya, de ahí hacia el río Yanahuaya, llegando a la Villa, lugar poblado con capilla incluida; pasaría hasta el tambo Huichillumi, el tambo de Congata, y el río Cahuanaco, el río Chullumayo, llegando al tambo Chimbata por la cuchilla entre el Quiaca y Sina, arribaría hasta el tambo Pucarumi, y finalmente al pueblito de Quiaca y luego a Sina; finalmente iría a Saqui, como última meta en Carabaya; volviendo a Sina desde Saqui, continuaría aún un pequeño tramo quebrada arriba, hasta divisar el Viscachani, nevado que por ese lado dividía Carabaya de la hoya del Titicaca.


